Es un licor elaborado a partir de destilados de origen agrícola, con perfil similar al ron. La formulación se completa mediante un proceso controlado de mezcla y homogeneización, que garantiza la integración de los azúcares y los compuestos aromáticos propios de la miel.
Presenta un contenido alcohólico del 20% vol., con un equilibrio marcado por su dulzor moderado, baja astringencia y textura untuosa. En fase olfativa destacan notas melosas, ligeros matices florales y sutiles recuerdos a caramelo y vainilla. En boca es suave, redondo y persistente, con un final cálido y ligeramente especiado.